martes, octubre 03, 2006

La caja de pandora

-¿Te vienes a ver la peli de Pabst a la Filmo?- me comenta Sergi por teléfono. Respuesta en nanosegundos: -¿Y quien coño es Pabst?- respondo resignado.
-Joder, el que rodó la versión de "
Don Quijote" en los años veinte...hoy programan "El Tesoro", su primera película...-.


Aquí sorpresa, o mejor dicho, puro entusiamo. Tras aclararme las legañas y toser con desatada fuerza (la amoxicilina me persigue, ay), todo se iluminó, sino total, al menos parcialmente por la irritación de garganta.
Se plantó en mis canosas neuronas una indescriptible imagen sublime, en blanco y negro, una imagen que años de cierta desidia cinematográfica (¡maldito curro, todo ése tiempo perdido!) me había invadido.

Ésta dulce y seductora perfección femenina tiene por nombre Louise Brooks, uno de mis iconos del cine mudo -con permiso de Clara Bow o la siempre adolescente Mary Pickford, entre otras- y forma parte de la perdición de mi perdida adolescencia.

La actriz no aparece en ésta película, "El Tesoro", pero sí lo hace en otros films de su director, Georg Wilhelm Pabst. Y con él nace el mito...El primer contacto con ésta morena hechizante, fue a través del cómic "Valentina" de Guido Crepax, personaje basado en su imagen y donde fragmentos de los episodios devoraba por entregas en aquellos "tebeos" para adultos de los años 80. Todavía guardo algunos ejemplares de "Tótem" y "El Víbora" rescatados de ésos tiempos pasados...

Descubrirla en el cine no fue muy posterior: inquietantes imágenes sesgadas de ella, grabadas en un cerebelo en desarrollo, algún recuerdo fugaz de ella en la primitiva TV, hicieron que me rindiera a su misterioso encanto. Visualizar la mayor parte de sus actuaciones en el cine, ha sido algo más inmediato, más adulto, y en consecuencia toma una nueva y viva presencia.

El contraste de su idealizada belleza no ha sucumbido a través del tiempo, sino que ha mejorado en esencia. Uno de los filmes donde descubrir su belleza magnética, es en "La caja de Pandora" donde protagoniza a Lulú, su personaje fetiche, provisto de una pura y visceral connotación sexual, película donde actuó con Pabst encargado de la dirección.Y por supuesto "Diario de una perdida" y muchas otras actuaciones en diversos filmes que malvadamente dejo que vayan descubriendo ustedes mismos.


Todos éstos films, rodados por el cineasta de origen checo, destilan el más inquietante y puro expresionismo alemán, todo ello aderezado con la fria y exquisita belleza de ésta diosa. Y es que, a partir de entonces sufriría una enfermiza fijación con todas las chicas que me cruzaba y lucían, coquetamente, ése particular corte de pelo que exhibe Louise. Y sí, todavía me sigue pasando...

1 Comments:

Blogger Brocco said...

Excelente! Las canicas ruedan!

Mmm, se merece una presentación en Brocco's. De momento, tiro de emule con sus datos, don Snooze.

5:49 p. m.  

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